La innovación impulsa el negocio del vino

La innovación impulsa el negocio del vino

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La innovación es algo que está presente en todos los sectores de la Economía –en realidad, de la vida-. Cualquier empresa, grande o pequeña, quiere innovar. El problema es que casi nunca nos aplicamos a la tarea en profundidad, entendiendo la innovación como un modo de crear proyectos, productos y empresas de una manera estructurada y, lo que es más importante, vendibles en el mercado. Hay mucho miedo, precaución a profundizar. Es por esto por lo que el 90% de las innovaciones que hoy en día acaban en éxito son, en realidad, reformulaciones de ideas, conceptos y modelos que ya existían antes. Además, la innovación suele centrarse en el producto, olvidando hacer lo propio con el resto del modelo de negocio. Éste es el caso del vino.

 

Muchos años de innovación… parcial

 

En las últimas décadas, la innovación de las bodegas se ha limitado, en la gran mayoría de los casos, a recuperar variedades de vinos olvidadas; a producir vinos en zonas sin gran tradición vitivinícola o, por ejemplo, a crear vinos de baja graduación alcohólica. Esto modo de actuar hace que las bodegas se limiten a convertirse, sólo, en motores de innovación de producto con una visión cortoplacista. Actuando así, lo normal es que estos nuevos productos no generen ventaja competitiva sostenible alguna, ni en el tiempo ni, tampoco, .en términos financieros o comerciales. Dicho en otras palabras: se gasta mucho dinero en desarrollar productos que casi nunca se traducen en retornos de la inversión realizada.

 

Consumidores que impulsan cambios más profundos

 

Sin embargo, hay esperanza. La situación está cambiando en los últimos años. Seguramente por un entorno de crisis, en el que las empresas buscamos acercarnos más a nuestros clientes, seguramente intentando ofrecerles productos, que sintonicen más con sus valores, cultura, ética, estilo de vida o gustos personales. En todo caso, los departamentos de innovación de las bodegas estamos asumiendo que, a través de la innovación, nos va a ser más fácil encontrar nuevas oportunidades de mercado. Os recomiendo leer el informe anual Global Trends Report, de la consultora internacional especializada en bebidas IWSR Drinks Market Analysis. En el estudio correspondiente a este año, en el que se identifican perspectivas y oportunidades para la industria, se subraya un elemento muy revelador: en el comportamiento del consumidor, la tecnología, la economía y la preocupación por el medio ambiente están ayudando a impulsar la evolución y la innovación en la industria de bebidas alcohólicas (entre las que, evidentemente, se incluye el vino).

 

Varias tendencias globales y emergentes

 

A la largo de su investigación, los analistas de IWSR han identificado varios factores que están impulsando la innovación, de la industria de las bebidas alcohólicas en general, y del vino en particular. Entre esos parámetros destacan la sofisticación global, el estilo de vida, las opciones éticas, el compromiso digital y la experiencia social.

Más específicamente referido al mundo del vino, en el análisis de IWSR observo algunos elementos, especialmente significativos, los cuales, a mi modo de ver, dejan algunas pistas sobre la dirección que está tomando la industria. Ahí van:

1. Interés del consumidor por variedades poco conocidas o nuevas.

2. Existencia, creciente, de un cliente Premium que busca exclusividad y una mayor calidad en los vinos que consume.

3. Se ha abierto un nuevo interés por lo cercano, por el producto local, todo ello impulsado por un consumidor responsable que busca reducir la huella de carbono de los productos que adquiere.

4. El sector del vino sabe que sus clientes están buscando una experiencia personalizada. Por esta razón, por ejemplo, muchas bodegas han ido desarrollando actividades de enoturismo. La multiplicación de los clubes de suscripción de vinos responde, también, a esta misma lógica.

 

Profesionales y consumidores más formados

 

Tanto para quien tenemos en el vino nuestro modo de sustento, como para quien tiene aquí su espacio de expansión y ocio. En ambos casos, valoramos la formación como algo vital. Más allá de las catas y visitas a bodegas –en realidad, si se piensa bien, pequeños espacios de formación- la cultura del vino lleva tiempo asociándose con la innovación para ir más allá. Un ejemplo. Un consumidor cada vez más interesado en practicar una vida saludable es quien ha impulsado a la industria a innovar e investigar, por ejemplo, en la elaboración de vinos con una más baja graduación alcohólica o, directamente, sin alcohol.

Así pues, quienes trabajamos en empresas vitivinícolas sabemos que tenemos que aprender a relacionarnos con un consumidor cada vez más formado… y también más concienciado con el cuidado del medio ambiente. En este apartado nos encontramos dos actores que estamos obligados a entendernos. Por una parte, empresas medioambientalmente cada vez más responsables. Por otra, clientes con una mentalidad de respeto y cuidado del entorno cada vez más marcada. De nuevo, bajo mi opinión, la llave está en la innovación.

 

Por supuesto, también se innova en marketing

 

Es una de las bazas que más se cuidan en el sector… y más dada la importancia, creciente desde hace mucho tiempo, de las redes sociales. Bien trabajadas, las redes dan a las marcas de vino la posibilidad de crear comunidad en torno a un cliente apasionado por el producto. Claro, que no podemos quedarnos en las redes sociales, por muy importantes que sean. El marketing tiene que ir mucho más allá… y lo hace. ¿Quieres que te dé un ejemplo de como la innovación se ha aplicado en el desarrollo de nuevas herramientas de marketing? Vale, aceptamos el reto: las etiquetas inteligentes, de las que ya hemos hablado en algún otro post. Inicialmente pensadas para tratar de evitar falsificaciones de producto, poco a poco los departamentos de marketing de las bodegas han ido descubriendo nuevos usos como por ejemplo, utilizarlas para ampliar la información que se le ofrece al cliente, promover campañas de fidelización…

Es verdad que queda mucho que hacer –y que trabajar- en la tarea de potenciar el negocio del vino a partir de la innovación. Sin embargo, si echamos la vista atrás vemos que se ha recorrido un largo trecho con respecto al punto en el que nos encontrábamos no hace demasiado tiempo. Por esta razón, conviene estar al tanto de las tendencias para tratar de mantener la tendencia iniciada. Y en ello estamos en Esencia Wines.